6 APUNTES SOBRE LO PROFUNDO

Pablo Twose Valls, Barcelona



Lo más profundo del hombre es la piel, dice Paul Valery. Esta frase tiene mil evocaciones, pero en el texto “la idea fija” la pronuncia un doctor, no un poeta. Más adelante sigue la siguiente conversación:

—Después... Me sucedió eso que se encuentra en los libros de medicina en relación con el desarrollo del embrión. Un buen día se hace un repliegue, un surco en la envoltura externa...
—El ectodermo. Y éste se cierra...
— ¡Desgraciadamente!... De ahí procede todo nuestro infortunio... ¡Chordadorsalis! Y después, meollo, cerebro, todo lo necesario para sentir, padecer, pensar..., ser profundo. Todo viene de ahí...
— ¿Y después?
—Bueno ¡son invenciones de la piel!... Por mucho que ahondemos, doctor, somos... ectodermos.

La piel se repliega hacia el interior, dándose la vuelta para generar todo el sistema nervioso. Así, lo más externo se refleja en lo profundo y a la inversa. A la ligereza de un roce corresponde la interioridad de un pensamiento.

¿Qué es la arquitectura? ¿Puede que sea un roce en la tierra? ¿Un surco nada más? ¿un repliegue?
Siguen 6 textos, algo inconexos, casualmente todos ellos enmarcados dentro del siglo XIX, en todos ellos sobrevuela esta frase de Leonardo da Vinci:

“sabemos más del movimiento de los cuerpos celestes que del suelo que pisamos”.


AMBOS MUNDOS (1895)




Secuendia de "The time machine" (1960) basada en la novela de H.G. Wells y dirigida por George Pal

Londres, año 802.701 La superficie terrestre ha escindido la especie humana en dos: Arriba los gráciles Elois, bajo tierra los horrendos Morlocks.

En contacto con el sol, los Elois, forman una utópica comunidad vegetariana que vive despreocupada en un paraíso de amor libre sin deseo, de comida sin gula, de juego sin ambición, una indulgencia perenne si no fuera por la pervivencia de una emoción instintiva: el terror a la oscuridad.

Los Morlocks, habitan en el abismo en total oscuridad. Su mundo está estrechamente ligado al de la superficie por oposición, son el lado oscuro de la decadencia e involución humana, seres carnívoros, nauseabundos e inhumanos. La noche es el ámbito natural de los Morlock, y los Elois su alimento.

La superficie que los divide no es una línea si no un manto poroso lleno de túneles, pozos y torres de ventilación por el que se comunican ambos mundos, conectando belleza y fealdad, luz y sombra, superficie y profundidad. O Al menos así lo imaginó H. G. Wells en su “viaje en el tiempo”.


EL TIEMPO COLAPSADO (1812)




Sir John Soane's Rotunda of the Bank of England in ruins, Joseph Michael Gandy, (1771-18843)

80 años que H.G Wells popularizara los viajes en el tiempo otro londinense imaginó el suyo y el de su propia casa hacia el futuro. Lo dejó escrito en un manuscrito inclasificable. “Esbozos de la historia de mi propia casa en Lincoln’s Inn Fields”(1)

En este texto (2) un anticuario narra la controversia causada en la sociedad del futuro por el sorprendente descubrimiento de “unas ruinas y el extenso conjunto, parcialmente enterrado, de fragmentos antiguos y en cierto modo adheridos a un edificio de esta metrópolis, que parece ser de tiempos remotos”

El anticuario observa y lanza distintas hipótesis sobre su origen: Quizás fuera un templo romano dedicado a Júpiter, o un cementerio, quizás un convento o una capilla. Baraja opciones más disparatadas: Prisión de vestales, la guarida de un mago y acaba proponiendo una visión que tilda de absurda: quizás fuera una escuela de arquitectura:“ esta idea es demasiado visionaria, pero parece ofrecer alguna luz sobre las tinieblas y el velo de oscuridad que envuelven este tema en la actualidad (…) Podrían surgir, más adelante circunstancias que justifiquen dicha sugestión o que prueben que es menos utópica de lo que parece”

La casa sigue en pie, es gratis visitarla, y es en toda regla una magnífica escuela de arquitectura por donde han pasado alumnos ilustres como Rafael Moneo, Juan Navarro Baldweg, Caruso St.Jhon, entre muchísimos otros, todos ellos le deben mucho a su arquitecto: Sir John Soane.

NEGRURAS (1839)




A bridge, Alexander Brodsky, Ilya Utkin, (1987)

27 años separan el escrito de Soane de “la caída de la casa de Usher”, ruina imaginada por E. A. Poe, uno de los autores que mejor entendió la relación entre ruinas, sótanos y temores. Experto en descensos, narra lo que significa sumergirse entre paredes frías y húmedas hacia mundos subterráneos. Mundos vivos, poblados por el palpitar de las raíces, por extraños animales ciegos o de sangre fría y de piel resbaladiza. Mundos que cuentan sus años por miles, como los años que lleva la humanidad buscando significados a sus pesadillas.

En la casa de Usher la cripta subterránea se hace sentir por toda la casa. Su negrura aflora como un podrido manantial en la superficie, formando un pestilente lago, pero también impregna a sus habitantes, metiéndose bajo su piel, en sus miedos y en sus hábitos.

Al final del libro la oscuridad se lo traga todo: la casa, los habitantes, la cripta y el lago: “sonó un alarido largo, tumultuoso, como la voz de mil aguas, y el lago profundo y malsano a mis pies se cerró adusto, en silencio, sobre las ruinas de la casa Usher.”

Poe nos recuerda que andamos sin darnos cuenta sobre criptas, cloacas, alcantarillas, desagües, pozos negros, minas abandonadas, sin ser conscientes que en cualquier momento todo puede venirse abajo. (3)

LO INSONDABLE (1846)




Plano bari,étrico de Walden Pond, Henry David Thoreau, (1846)

A los vecinos del lago Walden no les parecería demasiado descabellado que una casa fuera engullida por un lago. Muchos de ellos creían que su lago no tenía fondo y conectaba con las antípodas de la tierra, otro decían que tras los oscuros agujeros vistos en el fondo del lago se llegaba a regiones infernales, otros hablaban de grandes peces que surcaban las aguas. Henry David Thoreu escuchó todas estas historias mientras permaneció en su pequeña cabaña de Walden.

La profundidad se mide en leyendas, debió pensar cuando oía las historias de sus vecinos.

Es increíble durante cuánto tiempo los hombres pueden llegar a creer que un lago no tiene fondo, en lugar de tomarse el trabajo de sondearlo.” Y harto de habladurías lo sondeó un día de 1.846. Sobre una barca con una larga cadena y una sonda. Hizo más de 70 mediciones, trazó los perfiles del lago y concluyó que el lago tenía una profundidad máxima de 30m.

-¿Qué pasaría si todas las lagunas fueran tan poco profundas?, ¿No se resentiría el espíritu de los hombres? Acabó preguntándose.

EXCREMENTO DE LOMBRIZ (1842 y 1881)




Ilustración del Libro The formation of vegetable mould, Charles Darwin (1904)

4 años antes de que Thoreau lanzara su sonda al lago, un científico extendió una capa de polvo de tiza uniformemente sobre un prado de la campiña inglesa para demostrar una teoría.

El científico dejó pasar 29 años hasta volver al mismo punto del prado, por entonces ya se había perdido el rastro de la tiza. Con una pala cavó y encontró la capa blanca a 15cm de la superficie. Dividió años y centímetros y dedujo que qué el terreno se había elevado a razón de medio centímetro por año. ¿Por qué? Por las lombrices, pensó.

“Llegué a la conclusión que todo el manto vegetal que hay ha pasado en numerosas ocasiones por los canales intestinales de las lombrices”

Toda la tierra que pisamos es excremento de lombriz.

El descubrimiento se lo debemos a Charles Darwin, un hombre paciente, capaz de esperar 40 años en concluir sus estudios sobre las lombrices. Sólo alguien así es capaz de entender que los pequeños cambios acumulados en edades geológicas tienen consecuencias profundísimas. (4)
Morlocks y Elois

CERIMONIAS EN LA PROFUNDIDAD (1809)




Ilustración del Libro The formation of vegetable mould, Charles Darwin (1904)

Una multitud se agolpa sobre una zanja abierta en la tierra, Los han convocado el dueño de la futura casa, para celebrar la colocación de la primera piedra. En su interior el jefe de obra pronuncia un discurso:

“Es un asunto muy serio, y nuestra invitación lo es también: pues esta solemnidad se celebrará en lo profundo. Aquí dentro de este estrecho espacio excavado, se nos hace honor de atestiguar nuestra misteriosa ocupación. Enseguida pondremos esta piedra tan bien esculpida, y estas paredes de tierra ahora adornadas con tan hermosas y dignas personas ya no serán accesibles, serán cubiertas….El trabajo del albañil -siguió el orador-, aunque ahora esté a cielo abierto, se realiza para permanecer oculto. El cimiento bien trabajado queda cubierto de tierra, y hasta los muros que levantemos a la luz del día, al final apenas los recordaremos”

Entre los cimientos esconden una cápsula, llena del mejor vino de esa añada, monedas recién acuñadas, y pequeños recuerdos que baja la multitud como peinetas, frascos de perfume y otros ornamentos.

“Imaginemos la posibilidad que esta tapa tan bien sellada tenga que volverse a abrir un día. Lo que no podría ocurrir si no cuando volviera a estar destruido todo lo que ni siquiera hemos acabado de construir” (5)



Referencias:
(1) traducción de “Crude hints towars an History of my own house in Lincoln’s Inn Fields” Gracias Lorena Silva y Emeterio Gómez por la traducción.
(2)El manuscrito fue escrito mientras se remodelaba la casa, en 1812. El propio texto se proyecta en el futuro para hablar de un pasado en ruinas mientras en el presente la casa era un esbozo en la imaginación del arquitecto. El tiempo se colapsa sobre sí mismo, La casa es ruina antes de nacer y se imagina enterrada como parte de la historia escrita en el subsuelo.
(3) Parte del texto está inspirado en la descripción de lo profundo que hace Ernesto Sabato en el libro “Sobre héroes y tumbas”
(4) Esta historia proviene de la lectura fascinante del libro “El subsuelo” de David W. Wolfe
(5) Goethe, las afinidades electivas

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